Malformación Arteriovenosa (MAV)
- Dr. Fernando Hidalgo

- 28 ago 2025
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INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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¿Qué es una MAV?
En condiciones normales, la sangre fluye de las arterias hacia los capilares, donde entrega oxígeno y nutrientes, antes de llegar a las venas a baja presión.
En una malformación arteriovenosa (MAV) existen conexiones directas entre arterias y venas, lo que provoca:
Un flujo sanguíneo muy rápido hacia las venas.
Una presión venosa más alta de lo normal.
Disminución del flujo en los capilares cercanos, lo que reduce la nutrición de la piel y tejidos circundantes.
¿Qué causa las MAV?
La causa exacta aún no se conoce.
Se cree que, al igual que otras malformaciones vasculares, pueden deberse a mutaciones somáticas, es decir, errores aleatorios en la copia del ADN durante el desarrollo.
La mayoría ocurren de manera espontánea.
Un pequeño número de casos se transmite de padres a hijos. En estas familias es común encontrar pequeñas manchas rojas en la piel que se parecen a malformaciones capilares.
¿Qué problemas pueden causar?
Las MAV pequeñas rara vez generan complicaciones serias.
Si la piel que las cubre se erosiona o se abre, pueden producir sangrado importante. Este se controla aplicando presión directa y acudiendo de inmediato a un hospital.
Tienden a agrandarse con el tiempo, aunque de forma impredecible y a veces durante muchos años.
Suelen crecer más durante la pubertad o en el embarazo.
Las MAV grandes pueden provocar:
Dolor
Desfiguración
Desgaste de tejidos vecinos
En los niños que tienen una MAV fuera del cerebro y sin antecedentes familiares de MAV, es muy poco probable que aparezcan otras malformaciones, incluso en el cerebro. En estos casos, el riesgo de accidente cerebrovascular es bajo, y no suele ser necesario hacer ecografías cerebrales de búsqueda.
¿Qué tratamientos existen?
Las MAV son una de las anomalías vasculares más difíciles de tratar.
Los principales tratamientos son:
1. Cirugía
Permite extirpar la malformación.
Debe realizarse por especialistas con experiencia en MAV.
El riesgo de recurrencia es frecuente si no se elimina el núcleo de la lesión.
2. Radiología intervencionista
Mediante técnicas de cateterismo, se introducen sustancias que bloquean los vasos sanguíneos de la MAV.
Puede emplearse sola o en combinación con cirugía.
3. Embolización paliativa
Consiste en bloquear los vasos que nutren la MAV para reducir temporalmente el flujo sanguíneo.
No es curativa, ya que los vasos tienden a regenerarse rápidamente.
Se utiliza como parte de un plan integral o como último recurso cuando no es posible la curación.
Usarla de manera aislada puede complicar futuros tratamientos.

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