Guía para familias sobre el síndrome de Gilbert
- Dr. Fernando Hidalgo

- 12 sept 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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El síndrome de Gilbert es un trastorno hepático leve y frecuente en el cual el hígado no procesa de manera eficiente un pigmento llamado bilirrubina, responsable del color amarillento de la bilis. Esto provoca que los niveles de bilirrubina en la sangre aumenten más de lo normal, causando episodios de coloración amarilla en la piel y los ojos (ictericia).
A pesar de la ictericia, el hígado funciona normalmente y no existe daño hepático. El síndrome suele diagnosticarse en la adolescencia o adultez temprana, con mayor frecuencia en varones, y en muchos casos se detecta de forma casual al realizar estudios por otros motivos.
Síntomas del síndrome de Gilbert
En la mayoría de los pacientes no hay síntomas evidentes. El signo más característico es la ictericia leve en la piel y los ojos, que puede aparecer de forma intermitente.
Algunas personas refieren síntomas como:
Cansancio o debilidad.
Dolor abdominal.
Molestias digestivas.
Sin embargo, no está demostrado que estos se relacionen directamente con el nivel elevado de bilirrubina.
Es importante destacar que, a diferencia de la hepatitis viral, en el síndrome de Gilbert la orina mantiene un color claro (amarillo paja) y no suele haber fiebre asociada.
¿Cómo se procesa la bilirrubina?
La bilirrubina se produce al descomponerse los glóbulos rojos en el bazo. Luego, el hígado debe transformarla para eliminarla del organismo.
En el síndrome de Gilbert, una enzima hepática tiene menor actividad, lo que dificulta este proceso. Como resultado, la bilirrubina se acumula en la sangre y provoca ictericia leve y transitoria.
Diagnóstico del síndrome de Gilbert
Debido a que es una condición muy leve, muchas veces se diagnostica de manera accidental durante análisis de sangre solicitados por otros motivos.
El estudio suele incluir:
Historia clínica.
Examen físico.
Análisis de sangre y orina.
En casos específicos se puede realizar una prueba genética para confirmar el diagnóstico, aunque no es de uso habitual ni estrictamente necesaria.
Tratamiento
El síndrome de Gilbert no requiere tratamiento. Las personas que lo presentan pueden llevar una vida completamente normal y saludable. No existe evidencia de que esta condición cause daño hepático ni evolucione hacia enfermedades graves.
Medicamentos y precauciones
En raras ocasiones, este síndrome puede aumentar la toxicidad de ciertos medicamentos utilizados en tratamientos complejos, como:
Irinotecán (quimioterapia).
Indinavir (tratamiento de VIH/SIDA).
La mayoría de los fármacos de uso común no se ven afectados. Sin embargo, es recomendable que los pacientes con síndrome de Gilbert consulten con su médico antes de iniciar un nuevo tratamiento.
Puntos clave para recordar
El síndrome de Gilbert es un trastorno hepático leve y benigno.
El síntoma más común es la ictericia leve, que aparece de forma intermitente.
El diagnóstico se realiza con análisis de sangre y suele descubrirse de manera incidental.
No requiere tratamiento y no afecta la calidad de vida.
Algunos medicamentos específicos pueden requerir vigilancia médica adicional.

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