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Faringoplastia – Instrucciones al Alta

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.



¿Qué se puede esperar después de una faringoplastia?


Tu hijo ha sido sometido a una cirugía importante dentro de la boca y en la parte posterior de la garganta. Es normal que sienta dolor o incomodidad durante varios días o incluso semanas después del procedimiento.


La intensidad y duración del dolor puede variar, y suele depender del grado de manipulación y reorganización de los tejidos realizado durante la intervención. El cambio en la forma del paladar y la garganta, así como la presencia de puntos absorbibles (que se disuelven solos), puede resultar extraño o incómodo para el niño al principio.


Es importante animar a tu hijo a comer y beber desde etapas tempranas, ya que esto favorece la adaptación a los cambios en su cavidad oral y facilita la recuperación.


No se recomienda intentar ver el interior de la boca tras la cirugía, ya que es difícil obtener una buena visualización. Ver puntos de sutura o que el niño los expulse espontáneamente durante las semanas posteriores es normal, ya que son absorbibles y desaparecerán por sí solos.

Control del dolor


Para aliviar el dolor, se recomienda administrar:


  • Paracetamol y/o


  • Ibuprofeno según indicación médica y la necesidad del niño.


Además de los medicamentos, el cuidado afectuoso y el consuelo son muy importantes para el bienestar emocional del niño.


Ofrece alimentos en pequeñas cantidades de manera frecuente. Esto también ayuda a mantenerlo hidratado y a que se recupere más rápidamente.


Alimentación tras la cirugía


Durante las tres semanas posteriores a la cirugía, tu hijo debe seguir una dieta blanda. Algunas recomendaciones incluyen:


Alimentos recomendados:


  • Purés suaves


  • Puré de patata


  • Yogur


  • Gelatina


  • Natillas


  • Helado


  • Sopas suaves (templadas, no calientes)


Evitar:


  • Bebidas con gas


  • Usar pajitas, chupetes o colocar objetos en la boca


  • Alimentos duros como tostadas, galletas, papas fritas, colines, etc.


Después de comer, anima a tu hijo a tomar pequeños sorbos de agua para enjuagar suavemente la boca.


Actividades


Durante el proceso de recuperación, se deben fomentar actividades suaves y tranquilas en casa. Evita juegos bruscos o actividades físicas intensas hasta nueva indicación médica.


¿Cuándo buscar atención médica?


Consulta al médico o acude a urgencias si observas alguno de los siguientes signos:


  • Dolor que aumenta o no mejora con los medicamentos


  • Fiebre persistente


  • Estado general de decaimiento o malestar


  • Dificultad para comer o beber


  • Sangrado por la boca o la nariz


  • Dificultad para respirar (especialmente si el niño se atraganta o deja de respirar brevemente durante el sueño)


Seguimiento médico


  • Se debe programar una revisión con el médico dentro de las dos semanas posteriores a la cirugía.


  • Luego de esa cita, tu hijo será evaluado en la Clínica de Fisura Palatina correspondiente, dentro de unos meses.


Si no puedes asistir a la cita programada, contacta con el centro para reprogramarla.


Recomendación final


La recuperación tras una faringoplastia puede llevar tiempo, pero con los cuidados adecuados, una alimentación apropiada y control del dolor, la mayoría de los niños se recuperan sin complicaciones. Mantente en contacto con el equipo médico ante cualquier duda o síntoma fuera de lo esperado.

 
 
 

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