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Estancia hospitalaria de tu hijo

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.


Una hospitalización puede ser una experiencia estresante y angustiante, tanto para los niños como para sus familias. Saber qué esperar y cómo prepararse puede marcar una gran diferencia. A continuación, encontrarás información útil para acompañar a tu hijo antes, durante y después de su estancia hospitalaria.


Antes de ir al hospital


Organización previa


  • Infórmate bien sobre la cirugía o el procedimiento que se le realizará a tu hijo. Pregunta cualquier duda, incluyendo temas como alojamiento, estacionamiento, visitas y horarios.


  • Algunas unidades hospitalarias cuentan con recursos educativos específicos para explicarles a los niños lo que ocurrirá. Consulta si hay videos, guías o material de preparación.


  • Haz una lista con lo que necesitas llevar.


  • Organiza quién cuidará a tus otros hijos y coordina otras responsabilidades del hogar. Amigos y familiares suelen agradecer cuando se les asigna una tarea específica.


¿Cómo explicarle a tu hijo que irá al hospital?


  • Sé honesto. Usa palabras sencillas que tu hijo entienda.


  • Para niños menores de 6 años, conviene hablarles un par de días antes. Para niños mayores, entre una y dos semanas es adecuado.


  • Evita hacer bromas sobre el hospital. El humor puede ser útil entre adultos, pero en niños puede generar confusión o miedo.


  • Permite que tu hijo haga preguntas y repite la información si es necesario: escucharla varias veces les ayuda a procesarla mejor.


Terapia de preparación infantil (Child Life Therapy)


Algunos hospitales cuentan con un equipo especializado que utiliza el juego para ayudar a los niños a entender lo que vivirán durante su hospitalización. Estos terapeutas:


  • Muestran el entorno hospitalario y los equipos médicos de forma amigable.


  • Enseñan a través del juego qué es una anestesia, un vendaje, un suero, etc.


  • Responden tanto las preguntas de los niños como las de los padres.


Si el hospital ofrece un programa de preparación previa al ingreso, intenta inscribirte con algunos días o semanas de anticipación.


Ideas para preparar a tu hijo en casa


  • Juegos de “hospital”: vendar un peluche, escuchar los latidos del corazón con un juguete, “darle medicina” a un muñeco.


  • Leer libros sobre ir al hospital. Pregunta en la biblioteca, el colegio o el centro infantil por material apropiado.


  • Incluye a tu hijo en los preparativos: deja que elija su pijama, su juguete favorito, libros o fotos familiares para llevar al hospital.


  • No olvides empacar sus medicamentos habituales, aunque no se usen durante la estancia, deben estar registrados en su expediente médico.


  • Informa al colegio o guardería sobre la hospitalización. Podrán apoyar emocionalmente a tu hijo y colaborar con el hospital en caso de una estancia prolongada.


¿Qué llevar al hospital?


Para tu hijo


  • Juguetes, peluches, libros, dibujos o fotos familiares.


  • Ropa cómoda, pijama nuevo y artículos de aseo personal.


  • Medicamentos que use regularmente (inhaladores, cremas, Epipen, etc.).


Para ti


  • Ropa cómoda en capas (los hospitales pueden tener temperaturas variables).


  • Artículos personales si te quedas a dormir (el hospital suele ofrecer una cama o sillón al lado del niño).


  • Documentos médicos, como tu tarjeta sanitaria o seguro.


  • Algo para leer o hacer mientras tu hijo descansa.


  • Un cuaderno y bolígrafo para anotar dudas, instrucciones o información médica.


Durante la estancia hospitalaria


Tu papel como cuidador principal


  • Tu presencia es clave. Puedes y se te anima a estar con tu hijo la mayor parte del tiempo.


  • En la mayoría de los casos, puedes pasar la noche junto a él o ella en la habitación.


  • Puedes ayudar en el cuidado diario: alimentación, higiene, compañía durante estudios o procedimientos.


Medicación en el hospital


  • Todos los medicamentos deben ser administrados por el personal de enfermería, incluso los que tu hijo toma habitualmente en casa.


  • Puedes participar si lo deseas, pero siempre coordinándolo con las enfermeras para evitar errores de dosis.


  • Informa siempre si le diste algún medicamento antes del ingreso.


Cuídate también tú


  • Tómate pausas para descansar y despejarte. Muchos hospitales cuentan con espacios para familias donde puedes relajarte y tomar algo caliente.


  • Si estás lactando, probablemente el hospital también te proporcionará alimentos durante la estancia.


Comunicación con el equipo médico


  • Tu hijo estará asignado a un equipo médico principal, llamado "equipo base", que coordina toda su atención.


  • Otros especialistas pueden intervenir, pero siempre reportarán al equipo base.


  • Las “rondas médicas” son momentos ideales para hacer preguntas. Apunta tus dudas para no olvidarlas.


  • No temas pedir que te repitan la información. En momentos de estrés es normal necesitar explicaciones varias veces.


  • Si tienes preocupaciones serias, es mejor hablar sin el niño presente, aunque parezca distraído. Los niños pueden captar emociones y sentirse ansiosos si perciben miedo o angustia en los adultos.


El alta hospitalaria


  • Generalmente se espera que el alta sea antes de las 10 de la mañana.


  • Organiza con anticipación quién te recogerá ese día.


  • Asegúrate de recibir toda la información necesaria:


    • Instrucciones para el cuidado en casa.


    • Medicamentos y recetas.


    • Citas de seguimiento.


    • Certificados médicos para el colegio o tu lugar de trabajo.


    • Teléfonos de contacto por si surge alguna duda tras el alta.


Regreso a casa


Es normal que tu hijo muestre comportamientos diferentes tras estar hospitalizado, como:


  • Ser más dependiente o demandante.


  • Regresar a hábitos infantiles (chuparse el dedo, querer dormir contigo).


  • Estar más irritable o sensible.


Estas reacciones son parte del proceso de adaptación. Dale tiempo, apoyo emocional y vuelve a las rutinas habituales gradualmente.


Permite que juegue a “estar en el hospital” una vez en casa. Esto le ayuda a procesar la experiencia.


También los hermanos pueden necesitar atención adicional: es probable que hayan sentido miedo, celos o confusión. Involúcralos, responde a sus preguntas y dales espacio para expresarse.


Puntos clave a recordar


  • Sé claro y honesto con tu hijo sobre el motivo de su ingreso.


  • Involúcralo en los preparativos y permítele hacer preguntas y jugar sobre el tema.


  • Tu presencia durante su estancia es muy importante.


  • No olvides cuidar de ti mismo para poder cuidar mejor a tu hijo.


  • Comunica cualquier duda con el equipo médico, tantas veces como sea necesario.


  • Dale tiempo a tu hijo para volver a su comportamiento habitual tras regresar a casa.


Para más información


  • Consulta con tu pediatra o centro hospitalario de referencia.


  • Pregunta si el hospital tiene servicio de terapia infantil o programas de preparación para el ingreso.


  • Solicita acceso a portales digitales si están disponibles para gestionar citas y ver resultados médicos.


  • Pide ayuda si tienes dificultades para cuidar de otros hijos o necesitas apoyo emocional.


Preguntas frecuentes


¿Qué pasa si tengo otros hijos y no puedo estar todo el tiempo con mi hijo hospitalizado?


Algunos hospitales cuentan con voluntarios que pueden apoyar al niño durante tu ausencia. Consulta con el personal de enfermería si hay esa posibilidad.


Mi hijo tiene alergias alimentarias. ¿Cómo me aseguro de que lo tengan en cuenta?


Informa al personal desde el momento del ingreso. Esta información será registrada en el sistema médico del hospital y todos los equipos estarán al tanto.


Estar hospitalizado es una experiencia significativa para cualquier niño. Prepararte, acompañarlo con amor y comunicarte con claridad con el personal de salud, hará que todo el proceso sea más llevadero para ambos.

 
 
 

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