Disartria
- Dr. Fernando Hidalgo

- 11 sept 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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La disartria es un trastorno del habla que se produce cuando existe daño en el cerebro o los nervios que controlan los músculos implicados en el habla. Este daño puede afectar el movimiento de la lengua, los labios, el paladar, la mandíbula, la laringe e incluso la respiración, dificultando la producción clara del habla.
Este trastorno puede involucrar diferentes aspectos del habla, incluyendo:
La respiración
La articulación de sonidos
El ritmo y la velocidad al hablar
La resonancia y calidad de la voz
Un profesional en patología del lenguaje (fonoaudiólogo o logopeda) es el encargado de evaluar el habla del niño y diseñar un plan de tratamiento adecuado para él y su entorno familiar.
Síntomas
El habla disártrica puede presentarse con una variedad de características, dependiendo de la gravedad del trastorno:
Habla lenta
Dificultad para articular palabras claramente (habla "arrastrada")
Voz muy baja o excesivamente alta; dificultad para controlar el volumen
Voz con calidad alterada: ronca, nasal o con soplo
Habla con esfuerzo debido a falta de control de la respiración
Monotonía en la entonación o dificultad para variar el tono de voz
Problemas para pronunciar palabras largas
Los síntomas pueden variar desde muy leves hasta severos, al punto de que el habla del niño sea prácticamente ininteligible.
Diagnóstico
El diagnóstico debe ser realizado por un fonoaudiólogo (también conocido como terapeuta del lenguaje), quien observará al niño durante distintas actividades como:
Momentos de alimentación
Conversaciones espontáneas
Ejercicios orales y motores (movimientos de lengua, labios y mandíbula)
Estos análisis permiten determinar el tipo y la extensión de la dificultad, para así establecer un tratamiento personalizado.
Tratamiento
El tratamiento para la disartria se basa en ejercicios específicos que buscan fortalecer, coordinar y mejorar la movilidad de los músculos involucrados en el habla. Además, se enseñan estrategias para que el niño pueda expresarse de manera más clara y efectiva.
Entre las estrategias que se pueden trabajar están:
Mirar a la persona con la que se está hablando
Tomar aire antes de hablar
Reducir la velocidad del habla
Utilizar frases cortas con pausas frecuentes
El fonoaudiólogo también trabajará en conjunto con la familia, la escuela y cuidadores importantes para facilitar la comunicación diaria del niño. Algunas recomendaciones pueden incluir:
Indicarle al niño qué partes de su mensaje fueron comprendidas y cuáles necesitan repetirse
Pedirle que use gestos o señale lo que desea
Brindarle más tiempo para responder y expresarse
En los casos en los que el habla está muy deteriorada, el especialista puede enseñar al niño a utilizar sistemas alternativos de comunicación, como:
Gestos
Lenguaje de señas
Tableros con símbolos o imágenes
Dispositivos electrónicos con salida de voz
Escritura
Puntos clave para recordar
La disartria es un trastorno del habla provocado por daño cerebral o nervioso que afecta los músculos que permiten hablar.
Un fonoaudiólogo puede evaluar y tratar este problema, ofreciendo ejercicios y estrategias adaptadas al niño.
Si el habla está gravemente afectada, se puede recurrir a sistemas alternativos de comunicación para que el niño pueda expresar sus necesidades y pensamientos.
La intervención temprana y el trabajo conjunto entre la familia, los profesionales de salud y el entorno educativo son fundamentales para apoyar la comunicación del niño con disartria.

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