top of page

Deshidratación en Niños y Adolescentes (0 a 18 años)

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA



Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.


Puntos clave


  • La deshidratación puede producirse si los niños o adolescentes tienen vómitos, diarrea, sudan mucho o no consumen suficientes líquidos.


  • Si tienes dudas o sospechas que tu hijo está deshidratado, consulta al médico de cabecera.


  • La prevención y el tratamiento inicial consisten en ofrecer líquidos en cantidad suficiente.


  • En casos graves, puede ser necesario acudir al hospital para tratamiento médico.


Acerca de la deshidratación


La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que ingiere, afectando su capacidad para funcionar correctamente. Es una afección frecuente en niños y adolescentes, especialmente cuando están enfermos o expuestos a calor intenso.


Una de las causas más comunes es la gastroenteritis, que genera pérdida rápida de líquidos a través de vómitos y diarrea. Otras causas pueden ser:


  • Infecciones con fiebre alta.


  • Rechazo o dificultad para ingerir líquidos.


  • Sudoración excesiva debido al ejercicio físico o a climas calurosos.


  • Menor ingesta de líquidos durante enfermedades.


Síntomas de deshidratación


Los síntomas pueden variar según la gravedad. En deshidratación leve, los signos pueden no ser evidentes.


Síntomas de deshidratación moderada a grave:


  • Disminución en la frecuencia de orina.


  • Pérdida de peso.


  • Palidez en la piel.


  • Debilidad, fatiga o letargo.


  • Irritabilidad o somnolencia.


  • Ausencia o disminución de lágrimas al llorar.


  • Sequedad en la boca, lengua o labios.


  • Ojos hundidos y ojeras.


  • Frialdad en manos y pies.


En bebés pequeños, una señal de alerta puede ser que mojen menos pañales de lo habitual.


Cuándo buscar ayuda médica


Consulta al médico de cabecera si:


  • Tu bebé tiene menos de 6 meses y presenta vómitos o diarrea.


  • Tu hijo tiene más de 6 meses y:


    • Orina menos de lo habitual.


    • Vomita con frecuencia, no puede retener líquidos o lleva más de 24 horas vomitando.


    • Tiene diarrea persistente por más de 2 semanas.


    • Está perdiendo peso o no aumenta adecuadamente.


Acude al servicio de urgencias o llama al número de emergencias si tu hijo presenta:


  • Ausencia total de orina.


  • Piel muy pálida o grisácea.


  • Ojos hundidos, manos y pies fríos.


  • Somnolencia excesiva o irritabilidad marcada.


  • Señales de enfermedad grave como dolor intenso, dificultad para respirar, convulsiones o disminución del nivel de respuesta.


Recuerda: tú conoces mejor que nadie a tu hijo. Si notas que su estado general no es el habitual, no dudes en buscar atención médica.


Prevención y tratamiento de la deshidratación


La clave para prevenir y tratar la deshidratación es mantener una adecuada hidratación. La cantidad de líquido que un niño necesita depende de su edad y del contexto (actividad física, fiebre, vómitos, diarrea, clima).


Recomendaciones generales:


  • Ofrécele líquidos frecuentemente, incluso si no los pide.


  • Durante enfermedades, prioriza las soluciones de rehidratación oral, disponibles en farmacias.


  • Evita bebidas con alto contenido de azúcar como refrescos o jugos industriales, ya que pueden empeorar la deshidratación.


  • En bebés lactantes, continúa ofreciendo el pecho con mayor frecuencia.


Para saber cuánta cantidad de líquido ofrecer y con qué frecuencia, consulta nuestro artículo específico sobre hidratación según la edad: Prevención y tratamiento de la deshidratación en bebés (0-6 meses, 6-12 meses) y niños mayores de 1 año.


¿Tienes dudas?


Consulta con tu pediatra, médico de familia o personal de salud más cercano si:


  • Tienes preocupaciones sobre la hidratación de tu hijo.


  • No sabes cómo manejar vómitos o diarrea en casa.


  • Requieres orientación sobre productos de rehidratación oral.


Mantener a tu hijo bien hidratado es fundamental para su recuperación y bienestar.

 
 
 

Comentarios


bottom of page