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Autorregulación: niños y adolescentes

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.


Puntos clave


  • La autorregulación es la capacidad de comprender y manejar el propio comportamiento y las reacciones.


  • Ayuda a los niños y adolescentes a aprender, comportarse bien, relacionarse con otros y ser más independientes.


  • Comienza en la infancia y la edad preescolar, y se sigue desarrollando hasta la adultez.


  • Los padres pueden ayudar hablando de emociones, planificando, resolviendo problemas y acompañando a sus hijos en situaciones cotidianas.


¿Qué es la autorregulación?


La autorregulación es la habilidad para comprender y gestionar:


  • El comportamiento propio


  • Las reacciones frente a las emociones


  • La respuesta ante lo que sucede alrededor


Incluye tres áreas principales:


  1. Autorregulación cognitiva: planificar, concentrarse, atender y resolver problemas.


  2. Autorregulación del comportamiento: controlar impulsos y ajustar las acciones a lo que la situación requiere.


  3. Autorregulación emocional: reconocer y manejar las emociones para reaccionar adecuadamente.


¿Por qué es importante la autorregulación?


La autorregulación ayuda a los niños y adolescentes a:


  • Mantener la concentración y aprender en clase.


  • Esperar turnos y escuchar a otros.


  • Compartir, colaborar y trabajar en equipo.


  • Hacer y mantener amistades.


  • Ganar independencia: salir solos, estudiar, trabajar o aprender a conducir.


  • Asumir responsabilidades como un empleo temporal o compromisos sociales.


¿Cómo se desarrolla la autorregulación?


La autorregulación se desarrolla en un entorno de relaciones cálidas y receptivas, y observando a los adultos que sirven como modelo.


  • Bebés: pueden chuparse los dedos para calmarse o apartar la mirada cuando están cansados, pero necesitan apoyo para tranquilizarse.


  • Niños pequeños: pueden esperar por poco tiempo, pero aún arrebatan juguetes o hacen rabietas ante emociones fuertes.


  • Preescolares: comienzan a jugar con otros, entender reglas sencillas y seguir metas básicas.


  • Niños en edad escolar: mejoran su autocontrol, escuchan instrucciones y consideran la perspectiva de otros.


  • Preadolescentes y adolescentes: desarrollan habilidades para planificar, persistir en tareas, controlar distracciones y pensar en el efecto de su conducta en los demás.


Estrategias de autorregulación para niños y adolescentes


Estrategias cognitivas


  • Enseñe a planificar: “Mejor terminamos ahora para llegar a tiempo al partido”.


  • Ayude a fijar metas y diseñar un plan para alcanzarlas.


  • Implique a preadolescentes y adolescentes en la resolución de problemas de la vida diaria.


Estrategias de comportamiento


  • Anticipe situaciones difíciles: “En la tienda podemos mirar, pero no tocar”.


  • Juegue a estatuas musicales o pato, pato, ganso, que fomentan el control de impulsos.


  • Motívelos a ahorrar para un objetivo que deseen alcanzar.


Estrategias emocionales


  • Practique identificar y nombrar emociones: “Me siento frustrado, voy a tomar un descanso”.


  • Use técnicas de calma adaptadas a la edad (respiración, pausas, actividades tranquilas).


  • Refuerce con elogios cuando el niño o adolescente muestre autocontrol: “Esperaste tu turno, eso estuvo muy bien”.


Problemas con la autorregulación


Factores como cansancio, enfermedad, cambios de rutina o experiencias estresantes pueden dificultar la autorregulación.


Algunos niños regulan bien en la escuela pero tienen más problemas en casa, o al revés. Otros se ven más afectados en entornos ruidosos o muy exigentes. Incluso adolescentes maduros pueden tener dificultades en periodos de presión académica o conflictos sociales.


¿Cuándo buscar ayuda profesional?


Considere consultar con un médico o especialista si su hijo:


  • Tiene más rabietas o conductas desafiantes que otros niños de su edad.


  • Muestra conductas peligrosas para sí mismo o para los demás.


  • No responde a las estrategias de refuerzo positivo.


  • Presenta aislamiento marcado o graves dificultades sociales.


  • Tiene un desarrollo comunicativo o social mucho más bajo que el de otros niños de su edad.


Si el niño tiene autismo o alguna discapacidad, los profesionales de apoyo podrán ofrecer estrategias específicas para favorecer la autorregulación y un comportamiento positivo.


La autorregulación no se desarrolla de un día para otro: es un proceso que comienza en la infancia y continúa hasta la adultez. Con apoyo, paciencia y ejemplos positivos, los niños y adolescentes pueden aprender a gestionar sus emociones, controlar sus impulsos y actuar de forma adecuada en distintas situaciones. Estas habilidades serán la base de su aprendizaje, su independencia y sus relaciones en la vida adulta.

 
 
 

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