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Amigdalectomía y Adenoidectomía (A&A): Cuidados Después del Alta

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal



Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. En www.emergencias.org.es no nos responsabilizamos por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.



Este artículo ofrece información sobre el cuidado en casa de niños que han sido dados de alta luego de una amigdalectomía y adenoidectomía (extirpación de amígdalas y adenoides). Si desea saber por qué se recomienda esta cirugía y qué esperar antes y durante el procedimiento, consulte nuestra guía sobre Amigdalectomía y Adenoidectomía.


Cuidados en el hogar tras una amigdalectomía


Es completamente normal que su hijo experimente:


  • Dolor de garganta


  • Dolor de oídos


  • Mal aliento


  • Cambios temporales en la voz


  • Presencia de manchas blancas en la garganta


Estos síntomas pueden durar hasta dos semanas tras la operación y no son señales de infección.


Durante las primeras dos noches posteriores a la cirugía, es recomendable revisar a su hijo al menos dos veces durante la noche para asegurarse de que no haya sangrado ni dificultades respiratorias. En menores de cuatro años, lo más seguro es que duerman en la misma habitación que usted.


Si nota que su hijo traga con frecuencia, puede ser un signo de sangrado. En ese caso, acuda de inmediato al servicio de urgencias más cercano.

Si además se le extirparon las adenoides, evite que se suene o se limpie la nariz durante las dos semanas posteriores. La respiración nasal puede tardar hasta un mes en normalizarse.


Alimentación e hidratación


Comer y beber son fundamentales para una buena recuperación, ya que ayudan a mantener limpia la garganta y acelerar la cicatrización.


  • No hay restricciones alimentarias. Su hijo puede consumir cualquier tipo de alimento, incluidos alimentos duros como tostadas o cereales.


  • Es probable que prefiera comidas blandas y frías al inicio, lo cual está bien.


  • Asegúrese de que beba abundante líquido, especialmente en los primeros días.


  • Si tiene poco apetito, puede ofrecerle bebidas azucaradas (jugos o batidos) para mantener su energía.


  • Administre analgésicos de 30 a 60 minutos antes de las comidas para facilitar la deglución.


  • El consumo de helados, gelatina fría o bebidas frías puede aliviar el dolor.


  • El cepillado dental debe continuar dos veces al día.


Náuseas y vómitos


Si su hijo vomita:


  1. Suspenda la alimentación durante una hora.


  2. Luego ofrezca líquidos en pequeñas cantidades.


  3. Si los tolera, puede reanudar lentamente la alimentación sólida.


Si los vómitos persisten, contacte a su médico o acuda al hospital.


Retorno a las actividades cotidianas


La mayoría de los niños se sienten cansados por varios días y no desean realizar actividades. Generalmente, necesitan hasta dos semanas antes de volver a la escuela o guardería.


  • La recuperación completa puede tardar tres semanas.


  • Evite la natación durante ese tiempo.


  • Mantenga a su hijo alejado de personas resfriadas o con tos.


Control del dolor


El dolor de garganta y oído es habitual tras esta cirugía. Puede durar hasta dos semanas y es común que empeore alrededor del cuarto o quinto día postoperatorio.


Signos de dolor en niños pequeños:


  • Llanto frecuente


  • Negativa a comer o beber


Medicación


Durante la primera semana, su hijo debe tomar analgésicos de forma regular, no solo cuando sienta dolor.


  • Paracetamol (ej. Panadol®): Puede administrarse hasta cuatro veces al día, con un mínimo de 4 horas entre dosis.


  • Importante: No exceda las cuatro dosis en 24 horas.


  • Antiinflamatorios como ibuprofeno (ej. Nurofen®) o celecoxib pueden ser recetados por el médico. No deben combinarse entre sí.


  • No administrar medicamentos con codeína.


  • Siempre verifique la dosis adecuada en el envase o consulte al médico, quien puede ajustarla según el peso del niño.


Consejo clave: Administre los analgésicos de forma programada para mantener el dolor bajo control, en lugar de esperar a que se presente.


Si el dolor no mejora con la medicación indicada, acuda a su médico para revisar otras opciones.


Estrategias adicionales para aliviar el dolor


Es fundamental hablar con su hijo en un lenguaje claro y apropiado a su edad para que entienda el proceso de recuperación. Sea sincero pero tranquilizador.


Técnicas útiles para distraer del dolor:


  • Leer juntos un libro o hacer una actividad tranquila


  • Brindar contacto físico reconfortante (caricias, abrazos, masajes)


¿Cuándo debe consultar al médico?


Durante la recuperación en casa, esté atento a señales de alarma. Lleve a su hijo al centro médico si presenta:


  • Sangrado fresco por la nariz o la boca (también si vomita sangre)


  • Degluciones frecuentes


  • Vómitos repetidos (más de 4 veces en 24 horas)


  • Incapacidad para beber líquidos


  • Fiebre de 38 °C o más


Puntos clave para recordar


  • Es normal sentir dolor de garganta, oídos, mal aliento y ver placas blancas en la garganta tras la cirugía.


  • Controle a su hijo las dos primeras noches para detectar cualquier sangrado o dificultad al respirar.


  • Comer y beber son esenciales para la recuperación; administre analgésicos antes de las comidas.


  • Dé los medicamentos recetados de forma regular, no solo cuando hay dolor.


  • Si su hijo sangra, tiene fiebre, no puede beber o traga con frecuencia, acuda a un médico o al hospital sin demora.


Para más información


  • Comuníquese con el cirujano tratante o el hospital donde se atendió su hijo.


  • Consulte nuestras guías sobre:


Preguntas frecuentes


¿Son necesarias las amígdalas y adenoides? ¿Qué pasa si se extirpan?


El cuerpo puede funcionar perfectamente sin amígdalas ni adenoides. Su hijo seguirá teniendo un sistema inmune saludable después de la cirugía.

 
 
 

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