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Manometría Anorrectal

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA



Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.


El sistema digestivo transporta los alimentos a través del cuerpo después de ser ingeridos. Las últimas partes del intestino, donde se elimina la materia fecal (heces), son el recto y el ano. Los músculos y nervios en estas zonas deben funcionar de forma coordinada para poder controlar las evacuaciones.


Normalmente, estos músculos permanecen contraídos (cerrados) para evitar la incontinencia fecal. Durante una evacuación, los músculos deben relajarse al mismo tiempo para permitir la salida de las heces.


La función de estos músculos puede ser evaluada mediante una técnica denominada manometría anorrectal, que permite registrar las variaciones de presión cuando los músculos del recto y del ano se contraen y se relajan.


¿Para qué sirve un estudio de manometría anorrectal?


En algunos niños, los músculos del ano y recto no trabajan adecuadamente, lo que puede generar síntomas como estreñimiento o escapes de heces. La manometría anorrectal ayuda a evaluar cómo interactúan los nervios y músculos de esta área.


Este estudio puede ser indicado para comprender el origen de los síntomas del niño, como el estreñimiento o la incontinencia, y también puede realizarse antes o después de una cirugía.


¿Cómo se realiza la manometría anorrectal?


Para llevar a cabo este estudio, se introduce un tubo delgado y flexible (catéter) en el recto del niño. Este tubo contiene agua que gotea por pequeños orificios laterales. Un equipo especial mide los cambios de presión del agua, permitiendo así obtener un registro de los patrones de contracción y relajación de los músculos del ano y recto.


El catéter lleva un pequeño globo en la punta, que se puede inflar con aire en diferentes cantidades para simular la presencia de heces. A medida que se infla y desinfla el globo, se registran las presiones en el ano y recto.


Preparación para la manometría anorrectal


Es posible que se requiera una preparación intestinal específica, como un enema (una pequeña pastilla o líquido que se introduce por el recto), para limpiar el intestino. Esta preparación puede variar según cada paciente, y el equipo médico proporcionará instrucciones personalizadas.


Si el niño utiliza tratamientos rectales habitualmente (como lavados intestinales), se recomienda llevar el equipo al hospital, ya que puede ser preferido en lugar de un enema.

Algunos niños pueden sentirse ansiosos por la idea del globo en el recto. Es útil explicarle que el globo es muy pequeño, como una “burbujita”, y que tendrá el control en todo momento; si siente incomodidad, se puede desinflar inmediatamente.


Llevar objetos para distraer al niño durante el procedimiento puede ayudar: su juguete favorito, un libro o una película puede mantenerlo tranquilo y quieto.


¿Qué esperar el día del estudio?


La manometría suele realizarse con el niño despierto, por lo que puede comer y beber normalmente antes del estudio, salvo que se indique lo contrario. Los padres pueden permanecer con el niño durante todo el procedimiento.


En la sala del estudio, el niño será recostado sobre su lado izquierdo, con las rodillas dobladas hacia el pecho. El procedimiento dura entre 30 y 45 minutos.


Realización del estudio


Se aplica un gel lubricante en el área anal, que puede sentirse frío. El médico puede realizar un examen rectal para asegurarse de que no haya heces en el recto. Luego se introduce el catéter flexible conectado a una máquina que registra los cambios de presión.


Durante el procedimiento se realizan algunas pruebas, como:


  • Pedir al niño que tosa


  • Pedir que apriete los músculos del ano


  • Inflar y desinflar lentamente el globo


  • Preguntar cuándo siente el globo


  • Pedir que puje como si fuera a evacuar


La máquina registra los cambios de presión durante estas pruebas para evaluar el funcionamiento de los músculos y nervios. Una vez finalizado, se retira el catéter.


Es importante que el niño permanezca en la cama durante el procedimiento. Llevar juegos, libros o dispositivos electrónicos puede ayudar a mantenerlo tranquilo.


Manometría con anestesia


En algunos casos, el estudio debe realizarse bajo anestesia general. Esto implica administrar un medicamento por vía intravenosa (IV). Si este es el caso, el médico explicará el proceso con antelación.


El equipo médico indicará el período de ayuno necesario antes del estudio. El niño no debe consumir alimentos, leche, caramelos ni chicle después de la hora indicada, aunque sí podrá beber líquidos claros (agua, jugo de manzana claro) hasta su ingreso.


Un médico anestesiólogo evaluará al niño antes del procedimiento. Los padres podrán acompañarlo hasta que se duerma en el área de anestesia.


Después del procedimiento, el niño será trasladado a recuperación, donde despertará lentamente. Los padres podrán reunirse con él en cuanto despierte.


El estudio dura aproximadamente 30 a 45 minutos. En algunos casos, el médico puede recomendar otros estudios complementarios como la manometría colónica, que analiza el funcionamiento del resto del intestino. Si es necesario, esto será discutido previamente.


Después del estudio


Si no se utilizó anestesia, el niño puede regresar a casa luego del procedimiento y continuar con sus actividades normales.


Si se realizó con anestesia, usualmente se da el alta el mismo día, siempre que el niño se sienta bien, esté comiendo y bebiendo normalmente, y no haya otras pruebas pendientes.


Los resultados serán comentados durante la próxima consulta externa.


Cuándo buscar atención médica


Comuníquese con el hospital si su hijo presenta:


  • Evacuación con más de media cucharadita de sangre roja brillante


  • Dolor intenso


  • Fiebre mayor a 38 °C


  • Vómitos más de tres veces en un período de ocho horas


Puntos clave


  • La manometría anorrectal evalúa el funcionamiento de los músculos del ano y recto.


  • El estudio requiere cierta cooperación del niño. Si no puede permanecer quieto o seguir instrucciones, podría cancelarse o reprogramarse. En algunos casos, se requerirá anestesia general.


  • En la mayoría de los casos, el niño puede volver a casa poco después del estudio.


  • Contacte al hospital si el niño presenta síntomas preocupantes tras el estudio.


Para más información


Preguntas frecuentes de los padres


¿Cuáles son los riesgos del estudio de manometría?


  • El niño puede sentir molestias o irritación anal después del estudio. En ocasiones, puede haber una pequeña cantidad de sangrado rectal.


  • Existe un riesgo muy bajo de lesión en el ano o recto por el catéter, aunque es muy poco frecuente.


  • Si hay demasiadas heces en el recto, el estudio no podrá realizarse.


  • El estudio requiere colaboración del niño; si no tolera el procedimiento, puede ser interrumpido.


  • En caso de anestesia, pueden aparecer efectos secundarios como náuseas o vómitos, que suelen desaparecer sin tratamiento.


  • A veces, será necesario repetir el estudio.


Consulte con su médico si tiene dudas o inquietudes respecto al procedimiento.

 
 
 

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