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Lesión Cerebral - Monitoreo y Autoconciencia

INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA


Aviso Legal


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la consulta con su médico o profesional de salud. No incentivamos por ninguna razón la automedicación. Se ha realizado un esfuerzo para asegurar que la información sea precisa, actualizada y clara. www.emergencias.org.es no se responsabiliza por errores, omisiones o los resultados de tratamientos descritos. Las publicaciones informativas se actualizan regularmente, por lo que se recomienda asegurarse de tener la versión más reciente.



Las habilidades de monitoreo y autoconciencia forman parte de un grupo de funciones cognitivas conocidas como funciones ejecutivas o habilidades de pensamiento de nivel superior. Estas capacidades permiten a las personas reflexionar, evaluar su propio desempeño y anticipar las consecuencias de sus acciones, lo que facilita una interacción adecuada con los demás y un funcionamiento eficaz en la vida diaria.

Después de una lesión cerebral, estas funciones pueden verse afectadas, generando dificultades en el comportamiento, el rendimiento académico y las relaciones interpersonales.


Ejemplos de dificultades con el monitoreo y la autoconciencia


A continuación, se presentan algunos comportamientos comunes que pueden indicar problemas en esta área. Estas dificultades suelen observarse de manera constante en el día a día:


  • El niño o adolescente realiza tareas con muchos errores, o de forma que parece descuidada.


  • Acapara las conversaciones, sin dejar espacio para que otros participen.


  • Continúa hablando aunque los demás ya no estén interesados en la conversación.


  • No tiene conciencia de las limitaciones físicas o cognitivas que presenta.


  • Plantea metas, planes o expectativas que no son realistas.


Estrategias que pueden ayudar


  • Incentivar la revisión del trabajo realizado como parte de la rutina diaria. Por ejemplo, revisar una tarea antes de darla por terminada.


  • Establecer una señal acordada que indique cuándo es momento de dejar de hablar.


  • Fomentar que el niño practique turnarse para hablar en las conversaciones.


  • Utilizar ayudas visuales o externas que permitan al niño seguir su rendimiento en diferentes tareas.


  • Recordar de forma suave y respetuosa las dificultades o limitaciones que pueda tener.

  • Explicar con claridad los efectos positivos y negativos que pueden tener ciertas acciones.


  • Trabajar juntos para analizar las posibles consecuencias de diversas situaciones, usando ejemplos concretos de la vida real.


¿Cuándo consultar al médico?


Las dificultades con el monitoreo y la autoconciencia, al igual que otras funciones cognitivas, pueden ser identificadas formalmente a través de una evaluación neuropsicológica. Un neuropsicólogo puede diseñar estrategias compensatorias y de manejo personalizadas, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades cognitivas del niño. Un psicólogo clínico también puede ofrecer apoyo individual para ayudar al niño o adolescente a enfrentar estos desafíos.


Puntos clave a recordar


  • Las habilidades de monitoreo y autoconciencia forman parte de las llamadas funciones ejecutivas o habilidades cognitivas superiores.


  • Hay estrategias prácticas que pueden ayudar a los niños con dificultades en estas áreas.


  • Estos problemas pueden ser evaluados formalmente por un neuropsicólogo, quien podrá guiar el tratamiento adecuado.

 
 
 

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