Lesión Cerebral - Monitoreo y Autoconciencia
- EmergenciasUNO

- 2 sept
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INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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Las habilidades de monitoreo y autoconciencia forman parte de un grupo de funciones cognitivas conocidas como funciones ejecutivas o habilidades de pensamiento de nivel superior. Estas capacidades permiten a las personas reflexionar, evaluar su propio desempeño y anticipar las consecuencias de sus acciones, lo que facilita una interacción adecuada con los demás y un funcionamiento eficaz en la vida diaria.
Después de una lesión cerebral, estas funciones pueden verse afectadas, generando dificultades en el comportamiento, el rendimiento académico y las relaciones interpersonales.
Ejemplos de dificultades con el monitoreo y la autoconciencia
A continuación, se presentan algunos comportamientos comunes que pueden indicar problemas en esta área. Estas dificultades suelen observarse de manera constante en el día a día:
El niño o adolescente realiza tareas con muchos errores, o de forma que parece descuidada.
Acapara las conversaciones, sin dejar espacio para que otros participen.
Continúa hablando aunque los demás ya no estén interesados en la conversación.
No tiene conciencia de las limitaciones físicas o cognitivas que presenta.
Plantea metas, planes o expectativas que no son realistas.
Estrategias que pueden ayudar
Incentivar la revisión del trabajo realizado como parte de la rutina diaria. Por ejemplo, revisar una tarea antes de darla por terminada.
Establecer una señal acordada que indique cuándo es momento de dejar de hablar.
Fomentar que el niño practique turnarse para hablar en las conversaciones.
Utilizar ayudas visuales o externas que permitan al niño seguir su rendimiento en diferentes tareas.
Recordar de forma suave y respetuosa las dificultades o limitaciones que pueda tener.
Explicar con claridad los efectos positivos y negativos que pueden tener ciertas acciones.
Trabajar juntos para analizar las posibles consecuencias de diversas situaciones, usando ejemplos concretos de la vida real.
¿Cuándo consultar al médico?
Las dificultades con el monitoreo y la autoconciencia, al igual que otras funciones cognitivas, pueden ser identificadas formalmente a través de una evaluación neuropsicológica. Un neuropsicólogo puede diseñar estrategias compensatorias y de manejo personalizadas, teniendo en cuenta las fortalezas y debilidades cognitivas del niño. Un psicólogo clínico también puede ofrecer apoyo individual para ayudar al niño o adolescente a enfrentar estos desafíos.
Puntos clave a recordar
Las habilidades de monitoreo y autoconciencia forman parte de las llamadas funciones ejecutivas o habilidades cognitivas superiores.
Hay estrategias prácticas que pueden ayudar a los niños con dificultades en estas áreas.
Estos problemas pueden ser evaluados formalmente por un neuropsicólogo, quien podrá guiar el tratamiento adecuado.

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