Infección Meningocócica
- EmergenciasUNO

- 14 oct
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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¿Qué es la infección meningocócica?
La infección meningocócica, también conocida como enfermedad meningocócica, está causada por una bacteria llamada meningococo. Existen al menos 13 cepas conocidas de esta bacteria, de las cuales cinco (A, B, C, W y Y) pueden prevenirse mediante vacunación.
Aunque se trata de una infección poco frecuente y que no se transmite con facilidad, puede causar complicaciones graves como:
Meningitis: infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.
Septicemia: infección de la sangre.
Otras infecciones: en articulaciones u otras partes del cuerpo.
La infección meningocócica puede iniciar de forma repentina y evolucionar rápidamente. Puede dejar secuelas permanentes o incluso causar la muerte en aproximadamente 1 de cada 10 personas afectadas.
El diagnóstico y tratamiento temprano con antibióticos es clave para salvar la vida del niño.
Signos y síntomas de la infección meningocócica
Los niños con infección meningocócica pueden presentar uno o varios de los siguientes síntomas:
Fiebre alta (mayor de 39 °C)
Dolor de cabeza intenso
Rigidez y dolor en cuello, hombros, espalda y otros músculos
Sarpullido (manchas rojas o moradas, o moretones inexplicables) que no desaparece al presionar con el dedo o con el lateral de un vaso transparente
Sensibilidad a la luz (fotofobia)
Somnolencia, confusión o decaimiento
Náuseas y vómitos
En bebés, los síntomas pueden ser más difíciles de identificar:
Fiebre (mayor de 38 °C)
Llanto agudo o gemidos
Irritabilidad o estado de agitación
Rechazo del alimento o dificultad para despertarse para alimentarse
Vómitos
Somnolencia excesiva o debilidad muscular
Piel pálida o con manchas
Sarpullido que no desaparece al presionar, como se describió anteriormente
Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 10 días después del contacto con la bacteria, y generalmente inician de forma repentina.
¿Cuándo acudir al médico?
Si su hijo presenta síntomas de infección meningocócica, acuda inmediatamente al médico o al servicio de urgencias más cercano.
Cuando se sospecha esta infección, se toman muestras de sangre y del líquido cefalorraquídeo (mediante punción lumbar) para confirmar la presencia de meningococos. Sin embargo, el tratamiento con antibióticos debe iniciarse de inmediato, sin esperar los resultados.
Tratamiento de la infección meningocócica
Si su hijo presenta síntomas compatibles con esta infección, será ingresado en el hospital para recibir tratamiento con antibióticos intravenosos.
El tratamiento temprano es esencial para aumentar las probabilidades de supervivencia y reducir el riesgo de secuelas permanentes.
El diagnóstico puede no ser evidente en las primeras etapas. Si su hijo fue enviado a casa pero luego su estado empeora o no mejora, regrese al hospital sin demora.
¿Cómo se transmite la infección meningocócica?
La bacteria meningococo se transmite a través de gotas de saliva o secreciones respiratorias al toser, estornudar, hablar cerca, o al compartir objetos como:
Vasos
Botellas
Cubiertos
Fuera del cuerpo humano, la bacteria no sobrevive mucho tiempo, por lo que no es fácil de contagiar.
Muchas personas pueden portar el meningococo en nariz o garganta sin desarrollar la enfermedad. Estas personas se denominan portadores sanos, y pueden transmitir la bacteria a otros que sí enferman.
¿Cómo prevenir la infección meningocócica?
Asegúrese de que su hijo esté vacunado contra las principales cepas del meningococo. Algunas de estas vacunas están incluidas en los programas nacionales de inmunización. Otras pueden obtenerse de forma privada. Consulte con su pediatra.
Evite exponer al niño al humo de cigarrillo, ya que esto aumenta el riesgo de infección.
Promueva una buena higiene:
Lavado de manos frecuente y adecuado
No compartir vasos, cubiertos ni botellas
Enseñar a toser o estornudar en el codo
Tirar los pañuelos usados a la basura y lavarse las manos después
Tratamiento para personas en contacto cercano
Los médicos están obligados a notificar los casos sospechosos o confirmados de infección meningocócica a las autoridades sanitarias. Es posible que personal de salud pública se comunique con usted para obtener más información.
Aquellas personas que hayan estado en contacto estrecho con el niño infectado en los siete días previos al inicio de los síntomas podrían tener mayor riesgo de contagio. Algunas de ellas podrían necesitar antibióticos preventivos. Esto incluye:
Personas que hayan tenido contacto con la saliva o secreciones nasales del niño (por ejemplo, al compartir utensilios o dar besos)
Miembros del hogar que comparten comidas o espacio
Niños en guarderías o jardines que comparten y mastican juguetes
El antibiótico más común para prevenir la infección en contactos cercanos es la rifampicina. Este medicamento no es apto para todos y puede provocar efectos secundarios temporales como:
Dolores de estómago
Dolores de cabeza
Cambios en el color de la saliva u orina (rojizo o anaranjado)
El médico le indicará si su hijo o las personas cercanas deben tomar este tratamiento.
Importante: Tomar rifampicina no garantiza una protección total. Si aparecen síntomas, se debe buscar atención médica urgente.
Puntos clave a recordar
El meningococo puede causar enfermedades graves como meningitis, septicemia o infecciones articulares. Puede ser mortal en 1 de cada 10 casos.
Si su hijo presenta síntomas, busque atención médica urgente.
El tratamiento temprano con antibióticos puede salvar vidas y reducir complicaciones.
Si tras una evaluación médica su hijo es enviado a casa, pero empeora o no mejora,
regrese al hospital inmediatamente.
Las personas en contacto cercano con un caso confirmado pueden requerir antibióticos preventivos.
Para más información
Infección Meningocócica: Señales de Alerta y Acciones Inmediatas
Programa Nacional de Vacunación
Preguntas frecuentes de los padres
¿Siempre aparece un sarpullido en la infección meningocócica?
No. El sarpullido puede no presentarse o ser uno de los últimos síntomas en aparecer. Si su hijo muestra otros signos de infección, no espere a que aparezca un sarpullido. Consulte con un médico de inmediato.
¿Es cierto que pueden quedar secuelas aunque el niño se recupere?
Sí. Alrededor de 1 de cada 4 personas que se recuperan pueden experimentar secuelas, como:
Dolores de cabeza
Cicatrices en la piel
Pérdida de audición o zumbidos en los oídos
Visión borrosa o doble
Dolores articulares
Dificultades de aprendizaje
En la mayoría de los casos, estos efectos mejoran con el tiempo.

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