Gingivoestomatitis Herpética en Niños
- EmergenciasUNO

- 18 sept 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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La gingivoestomatitis herpética es una inflamación de las encías y la boca causada por el virus del herpes simple (el mismo que provoca posteriormente los conocidos “herpes labiales”). Esta infección puede dañar la mucosa bucal y causar úlceras dolorosas en la boca y ampollas en los labios.
Es una infección común en la infancia. Muchos casos pasan desapercibidos, pero aproximadamente 1 de cada 4 niños desarrollará úlceras bucales durante su primer contacto con el virus. El cuadro suele comenzar con fiebre e irritabilidad, seguido, uno o dos días después, por la aparición de ampollas en los labios y llagas dolorosas en las encías. Esto puede provocar salivación excesiva y rechazo a comer o beber, lo que puede llevar a una deshidratación.
Signos y síntomas de la gingivoestomatitis herpética
Algunos niños infectados pueden no presentar síntomas, pero cuando estos aparecen, pueden incluir:
Fiebre
Irritabilidad o malestar general
Úlceras bucales dolorosas y ampollas en los labios
Pérdida del apetito o negativa a beber líquidos
Las ampollas y úlceras suelen desaparecer en un plazo de 10 a 14 días y no dejan cicatrices.
Cuidados en casa
Es fundamental mantener una buena hidratación, ya que el principal riesgo es la deshidratación por el rechazo a beber debido al dolor. Aunque el niño no quiera comer, lo más importante es que beba líquidos suficientes.
Signos de deshidratación leve:
Mareo o sensación de desvanecimiento
Náuseas o dolor de cabeza
Orina de color amarillo oscuro o marrón
Disminución de la frecuencia urinaria (menos pañales mojados en lactantes)
Sequedad en labios, lengua, boca o garganta
Si observas alguno de estos signos, ofrece líquidos en pequeñas cantidades y con frecuencia. Puedes ofrecer:
Agua
Leche
Gelatina
Paletas de hielo (helados tipo polos)
Soluciones de rehidratación oral (tipo Gastrolyte, HYDRAlyte, Pedialyte o Repalyte)
Alivio del dolor
Para reducir el dolor y facilitar que el niño beba, se recomienda administrar analgésicos comunes, como:
Paracetamol
Ibuprofeno
El dolor suele disminuir entre el tercer y cuarto día. No es necesario administrar antibióticos ni antivirales, ya que no tienen utilidad en este tipo de infección.
¿Cuándo consultar al médico?
Debes llevar a tu hijo al médico de cabecera o a urgencias si:
Rechaza líquidos y sospechas que puede estar deshidratado
El dolor no mejora con analgésicos comunes
Presenta fiebre persistente o vómitos continuos
Observas signos de empeoramiento general del estado de salud
Signos de deshidratación grave:
No orina
Pérdida de peso
Palidez
Labios y boca muy secos
Ojos hundidos
Manos y pies fríos
No hay lágrimas al llorar
Llama a una ambulancia si el niño está somnoliento en exceso o difícil de despertar.
Complicación poco frecuente: encefalitis
Aunque es muy raro, el virus del herpes puede provocar una inflamación cerebral (encefalitis). Busca atención médica urgente si tu hijo presenta:
Cambios en el comportamiento
Confusión
Somnolencia extrema o dificultad para despertarse
Puntos clave a recordar
La gingivoestomatitis herpética es una infección muy común en la infancia.
Puede producir ampollas dolorosas en la boca y labios.
La principal complicación es la deshidratación.
El tratamiento se basa en el alivio del dolor y el aporte adecuado de líquidos.
No se recomiendan antibióticos ni antivirales en este cuadro.
Para más información
Preguntas frecuentes
¿Puede mi hijo volver a tener gingivoestomatitis?
Una vez que un niño ha sido infectado con el virus del herpes simple, este permanece en el cuerpo de forma latente. Es posible que en el futuro tenga reactivaciones del virus, pero suelen presentarse como herpes labial, que es mucho menos doloroso que la primera infección. La primera vez suele ser la más intensa.
¿Cómo puedo hacer que mi hijo tome más líquidos?
Ofrécele líquidos en pequeñas cantidades, pero con frecuencia. Las soluciones de rehidratación oral son ideales, y si están disponibles en formato de paleta o hielo, suelen ser mejor aceptadas por los niños.

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