Diversidad de género y disforia de género en niños y adolescentes
- Dr. Fernando Hidalgo

- 12 sept 2025
- 3 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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Puntos clave
El género es la percepción que cada persona tiene de sí misma: niño, niña, ambos o ninguno.
Muchos niños y adolescentes exploran su género y experimentan con la manera de expresarlo.
Cuando los menores son trans o de género diverso, pueden comportarse o vestirse de forma distinta a lo que se esperaba según su género asignado al nacer.
La disforia de género es la angustia que aparece cuando la identidad de género no coincide con el género asignado.
Género e infancia
El género forma parte de la identidad social y personal de cada niño, y también influye en cómo es percibido por los demás.Un niño puede identificarse como:
Cisgénero: cuando su género coincide con el asignado al nacer.
Transgénero o de género diverso: cuando su identidad no coincide con el género asignado.
Algunas formas de identidad de género incluyen:
No binario: no sentirse únicamente niño o niña.
Género fluido: identidad que cambia con el tiempo.
Agénero: no identificarse con ningún género.
Otros términos culturales o comunitarios, según la tradición o entorno.
¿Cómo expresan el género los niños y adolescentes?
La expresión de género se manifiesta a través de la ropa, el nombre, los pronombres, el peinado, la voz o los comportamientos.
Desde los 2 o 3 años, los niños suelen expresar con firmeza su identidad de género.
Los niños trans o de género diverso también pueden hacerlo a temprana edad, mostrando incomodidad si se les nombra con un género incorrecto.
Otros pueden empezar a hablar sobre su género más adelante, en la primaria, en la adolescencia o incluso en la adultez.
Explorar el género en la infancia y adolescencia es normal y no necesariamente significa que el niño sea trans.
El género es distinto a la orientación sexual y a las variaciones intersexuales (características sexuales biológicas que no encajan en los estándares masculinos o femeninos).
Disforia de género
No todos los niños o adolescentes trans sienten disforia. Algunos viven su identidad sin angustia.
Sin embargo, otros sí experimentan malestar, que puede estar relacionado con:
La percepción de su cuerpo,
Situaciones de acoso, estigma o discriminación,
Dificultades en la escuela, la familia o su entorno social.
Este malestar puede afectar su salud mental y su calidad de vida. El apoyo familiar es esencial para reducir el sufrimiento.
Signos de disforia de género en niños pequeños
Insistencia en pertenecer a un género diferente.
Malestar al ser llamados niño o niña según su sexo asignado.
Irritación durante actividades cotidianas como el baño o vestirse.
Preguntas sobre su cuerpo y cambios futuros.
Rechazo de sus características sexuales o deseo de otras distintas.
Ansiedad, rabietas o bajo rendimiento escolar.
Signos de disforia de género en adolescentes
Manifestar que su género no coincide con el asignado al nacer.
Solicitar el uso de un nombre y pronombres diferentes.
Deseo de modificar o esconder sus características sexuales.
Uso de ropa para ocultar su cuerpo (como fajas de pecho).
Síntomas de ansiedad o depresión, especialmente en contextos sociales.
Autolesiones o rechazo a asistir a la escuela.
Desesperanza respecto al futuro o pensamientos suicidas.
Afirmación de género
Para muchos adolescentes trans o de género diverso, afirmar su identidad es crucial para su salud y bienestar. Esto puede significar:
Ser reconocidos con el género que sienten como propio,
Usar su nombre y pronombres elegidos,
Recibir apoyo psicológico y, en algunos casos, atención médica especializada.
Género y la ley
En varios países es ilegal obligar a un menor a participar en programas o terapias que intenten cambiar su género o su orientación sexual (conocidas como prácticas de conversión). Estas prácticas son dañinas y no deben confundirse con el acompañamiento psicológico respetuoso y afirmativo.
Puntos clave para recordar
Explorar el género es parte natural del desarrollo.
No todos los niños y adolescentes trans experimentan disforia, pero quienes la sienten necesitan apoyo.
El acompañamiento familiar, escolar y médico es fundamental para su bienestar.
Intentar cambiar la identidad de género de un menor es dañino y, en muchos lugares, ilegal.

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