Distonía
- EmergenciasUNO

- 11 sept
- 4 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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La distonía es un trastorno del movimiento que se manifiesta por movimientos involuntarios, posturas anormales y torsiones musculares fuera del control voluntario. Esto ocurre debido a señales anormales del cerebro, principalmente del área llamada ganglios basales, que hacen que ciertos músculos se activen de forma simultánea y durante más tiempo del necesario.
En los niños, los movimientos distónicos suelen aparecer durante actividades como hablar, alcanzar un objeto o caminar. En algunos casos, también pueden observarse en reposo.
La distonía es común en niños con parálisis cerebral o que han sufrido algún tipo de lesión cerebral adquirida. La severidad varía: puede afectar solo un músculo o parte del cuerpo, o presentarse de forma generalizada.
Signos y síntomas de la distonía
Movimientos repetitivos de torsión o posturas anormales
Generalmente más evidentes durante tareas como jugar, moverse o hablar
Pueden acentuarse con emociones fuertes como estrés, ansiedad o fatiga
Dificulta actividades cotidianas como vestirse, caminar o usar utensilios
En casos graves, puede causar dolor y malestar
¿Qué causa la distonía?
Las causas más comunes de distonía en la infancia incluyen:
Lesiones cerebrales adquiridas (por parálisis cerebral, accidente cerebrovascular o enfermedades metabólicas)
Puede presentarse semanas o meses después de la lesión cerebral inicial
En algunos casos, trastornos genéticos, incluso sin evidencia de lesión cerebral
Raramente, puede aparecer como reacción adversa a ciertos medicamentos o como manifestación de una enfermedad autoinmune
En los casos secundarios a medicamentos o enfermedades autoinmunes, la distonía puede revertirse con el tratamiento adecuado o la suspensión del fármaco.
¿Cómo se diagnostica la distonía?
El diagnóstico es principalmente clínico. El especialista en pediatría o neurología pediátrica evaluará:
La descripción de los movimientos del niño y las actividades con las que tiene dificultad
Videos de los movimientos en reposo y durante la actividad
Factores desencadenantes: posiciones corporales, emociones o situaciones específicas
Partes del cuerpo más afectadas
Si los movimientos cambian a lo largo del día
En algunos casos se puede solicitar una resonancia magnética, pruebas genéticas o estudios metabólicos para identificar la causa subyacente.
¿Cómo se trata la distonía?
Posicionamiento y técnicas terapéuticas
La distonía puede empeorar al intentar controlar los movimientos, por lo que las terapias tradicionales para otros trastornos del movimiento (como rigidez o debilidad) pueden no ser efectivas.
Las estrategias incluyen:
Evitar desencadenantes, como ciertas posturas
Adaptar actividades cotidianas
Manejo emocional, ya que el estrés puede empeorar los síntomas
Técnicas de posicionamiento y manipulación diseñadas por fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales
Uso de férulas
Férulas rígidas o suaves (como prendas de lycra) pueden ayudar a estabilizar articulaciones, reducir el dolor y mejorar la función.
No todos los niños toleran las férulas rígidas; en estos casos, se puede optar por versiones más flexibles.
Medicación
Cuando la distonía afecta la calidad de vida (dolor, dificultad para moverse, alimentarse, vestirse, etc.), el médico puede recetar medicación oral.
Los objetivos deben definirse previamente con el médico (por ejemplo: mejorar el sueño, vestirse con más facilidad, reducir el dolor).
Los efectos secundarios pueden incluir: somnolencia, confusión, babeo o debilidad. La mayoría se controla ajustando la dosis.
Toxina botulínica tipo A
Tratamiento indicado cuando la distonía afecta solo ciertos músculos (como brazos o piernas)
Se aplican inyecciones directamente en los músculos afectados
Efecto temporal: entre 3 y 6 meses
Puede repetirse si ha sido efectivo
Se administra con sedación leve en niños pequeños
Otros tratamientos avanzados
1. Terapia intratecal con Baclofeno (ITB)
Baclofeno es un relajante muscular
Se administra mediante una bomba implantada debajo de la piel del abdomen
El medicamento va directamente al líquido alrededor de la médula espinal
2. Estimulación cerebral profunda (DBS)
Para casos más graves o resistentes
Cirugía neurológica donde se implantan electrodos en áreas profundas del cerebro
Un dispositivo bajo la piel (cerca de la clavícula) emite impulsos eléctricos para modificar las señales cerebrales anómalas
El equipo médico discutirá con la familia cuál es la opción más adecuada para cada caso.
¿Cuándo consultar al médico?
Lleve a su hijo al médico si:
Presenta movimientos involuntarios o posturas anormales que interfieren con sus actividades cotidianas
Muestra signos de dolor o incomodidad al realizar tareas comunes
Usted sospecha que puede estar desarrollando distonía
Puntos clave para recordar
La distonía es un trastorno del movimiento que genera contracciones musculares involuntarias, torsiones y posturas anormales.
Puede deberse a una lesión cerebral adquirida, una condición genética, una reacción a medicamentos o una enfermedad autoinmune.
No existe una cura definitiva para la distonía, pero sí tratamientos para reducir sus síntomas y mejorar la calidad de vida.
Se diagnostica clínicamente, y los videos caseros pueden ser útiles para mostrar los movimientos al médico.
El tratamiento incluye terapia física, férulas, medicamentos, toxina botulínica, ITB y estimulación cerebral profunda.
Para más información
Estimulación Cerebral Profunda (DBS)
Departamento de Neurología Infantil
Departamento de Neurocirugía Pediátrica
Servicios de Rehabilitación Pediátrica
¿Existen tratamientos definitivos para la distonía?
No. Actualmente, los tratamientos disponibles buscan reducir los síntomas y mejorar la funcionalidad, pero no curan la distonía en sí.
¿Qué estudios pueden solicitarse?
Dependiendo del caso, se puede requerir una historia clínica detallada, resonancia magnética cerebral, y análisis metabólicos o genéticos.

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