Cirugía de Pie en Niños
- Dr. Fernando Hidalgo

- 12 sept 2025
- 2 Min. de lectura
INFORMACIÓN PARA PADRES - SALUD PEDIÁTRICA
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¿Por qué se realiza cirugía de pie en niños?
Existen distintas razones por las que un niño puede necesitar cirugía de pie, generalmente para corregir deformidades o mejorar la función. La hospitalización es necesaria y el tiempo de ingreso dependerá del tipo de procedimiento realizado.
Tipos de cirugías más comunes
Liberación posteromedial (LPM)
Se utiliza para corregir el pie equino varo congénito (talipes), una deformidad presente al nacer que puede afectar uno o ambos pies. La cirugía libera ligamentos y tendones que mantienen el pie en mala posición. A menudo se coloca un pin para sostener la corrección y se aplica un yeso.
Triple artrodesis o fusión subtalar
Triple artrodesis: estabiliza tres articulaciones del tobillo.
Fusión subtalar: estabiliza una articulación del pie.
Estas técnicas suelen indicarse en niños con deformidades residuales o secuelas de pie equino varo. Se realiza una fusión con tornillos metálicos y un injerto óseo, seguido de un yeso bajo la rodilla.
Coalición tarsal
Ocurre cuando las articulaciones del pie no se forman adecuadamente, produciendo un pie plano rígido y doloroso. La cirugía consiste en extirpar el hueso afectado, colocando posteriormente un yeso bajo la rodilla.
Transferencia o alargamiento de tendón
Indicado en deformidades del pie por alteraciones en los tejidos blandos, sin afectación ósea. Es frecuente en niños con parálisis cerebral o espina bífida. Tras la cirugía, se coloca un yeso o férula de marcha para mantener la corrección.
¿Qué esperar durante la hospitalización?
Observación cercana del pie para controlar la inflamación.
Elevación de la extremidad para reducir hinchazón y dolor.
Analgésicos intravenosos (IV), si es necesario.
Antibióticos, en caso de uso de pines o tornillos metálicos.
Cuidado del yeso.
Fisioterapia, ya que puede requerirse el uso de muletas o silla de ruedas.
El niño será dado de alta cuando:
Esté cómodo y con buen control del dolor.
La inflamación sea mínima.
Pueda movilizarse de forma segura.
Cuidados en casa
Mantener el pie elevado sobre almohadas al descansar.
Proteger la extremidad y evitar actividades físicas hasta que el médico lo autorice.
Seguir indicaciones específicas sobre analgesia en casa durante los primeros días.
Vigilar el yeso y el pie según las recomendaciones médicas (ver cuidados del yeso).
Seguimiento
La primera cita de control se agenda entre 2 y 6 semanas después de la cirugía, dependiendo del procedimiento.
Puede requerirse revisión de la herida, cambio de yeso o radiografías para evaluar la posición y la consolidación ósea.
Es esencial acudir a todas las revisiones médicas.
Puntos clave para recordar
Cada niño se recupera a un ritmo distinto, según la cirugía realizada.
Es normal que persista cierta hinchazón al alta, pero la elevación del pie ayuda a mejorarla.
El seguimiento médico y los estudios de control (como radiografías) son fundamentales para comprobar la correcta evolución.

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